Resguardo de Derechos

Nueva normativa regula funcionamiento de jardines infantiles particulares

Todos los establecimiento de educación parvularia particulares o que se financian con aportes privados, y que inician funciones por primera vez a contar del 9 de febrero del 2018, sólo podrán comenzar sus actividades educativas si cuentan con la certificación del Ministerio de Educación.

La reciente publicación en el Diario Oficial del Decreto N°128 que reglamenta los requisitos de adquisición, mantención y pérdida de la Autorización de Funcionamiento en establecimientos de Educación Parvularia, ha definido plazos y exigencias a aquellos sostenedores particulares que, a partir del 9 de febrero de este año – por vez primera –  abren una Sala Cuna o Jardín Infantil.

Para ellos, la obtención previa de la Autorización de Funcionamiento, es condición obligatoria para que el establecimiento abra sus puertas, se publicite, matricule párvulos e inicie sus actividades educativas.

La Autorización de Funcionamiento se refiere a jardines infantiles particulares o que no reciben aportes regulares del Estado. Son este tipo de establecimientos, quienes a través de su sostenedor, deben ingresar la solicitud de autorización en la Secretaría Regional Ministerial de Educación respectiva, vía Oficina de Partes o por medio del sistema web que el ministerio dispone para estos efectos.

La Superintendencia de Educación comenzará su rol fiscalizador a todos los establecimientos que cuenten con autorización de funcionamiento, con la finalidad de que se ajusten a la normativa educacional.

A continuación, se informa sobre los aspectos más relevantes respecto de la Autorización de Funcionamiento:

Desde la entrada en vigencia del Decreto N°128 (9 de febrero de 2018), los jardines infantiles que hayan comenzado el proceso de Autorización de Funcionamiento sólo podrán iniciar funciones una vez obtenida dicha autorización.

Los establecimientos que no cuenten con la Autorización de Funcionamiento (o con el Reconocimiento Oficial del Estado), no podrán funcionar, ni publicitarse como tales o con denominaciones análogas como salas cunas o jardines infantiles, ya sea a través de carteles, avisos, ilustraciones o propaganda en prensa o cualquier otro medio.

Los establecimientos deberán presentar ante la institución una solicitud de Autorización de Funcionamiento acompañada de la documentación definida en la normativa. Si dicha solicitud no se resuelve dentro de los noventa días hábiles posteriores a su presentación, se entenderá por aprobada.

Los establecimientos que soliciten Autorización de funcionamiento, podrán presentar su solicitud en cualquier momento, de conformidad al decreto N°128.

Si la solicitud fuere rechazada, se podrá reclamar de manera fundada ante el Ministro de Educación, en un plazo de quince días hábiles desde la notificación del rechazo, quien resolverá dentro de los próximos quince días hábiles.

Los establecimientos que cuenten con Autorización de Funcionamiento deberán mencionar expresamente, en su documentación oficial y en su publicidad, el nombre del establecimiento y el número y fecha de la resolución que les otorgó dicha autorización. Además, en la Secretaría Regional Ministerial de Educación de la región, será posible obtener el código RAF (Rol de Autorización de Funcionamiento).

La Autorización de Funcionamiento se otorgará por resolución exenta del Secretario Regional Ministerial de Educación que corresponda en la que se indicará, a lo menos, el nombre y dirección del establecimiento educacional, la identificación del sostenedor o del representante legal en su caso, el certificado de antecedentes de cada uno de estos últimos, los niveles de educación parvularia que impartirá, y la capacidad máxima de atención autorizada por aula, nivel y jornada. En caso de que los niveles autorizados sean nivel medio y transición, la capacidad autorizada podrá ser conjunta para ambos niveles. Además, en dicha resolución se deberá indicar si el inmueble es de propiedad o no del sostenedor, y en caso de no serlo en qué calidad lo utiliza, señalándose los datos necesarios para la acertada singularización del mismo.

Los establecimientos que cuenten con Autorización de Funcionamiento estarán sujetos a la fiscalización de la Superintendencia de Educación, con la finalidad de que se ajusten a la normativa educacional. Para estos efectos, deberán mantener permanentemente en el local escolar y/u oficina del sostenedor, en originales o copias autorizadas o legalizadas, actualizadas cuando corresponda, los siguientes documentos:

  • Documento que le otorgó la autorización de funcionamiento.
  • Documentos de constitución, modificación y vigencia de la personalidad jurídica del sostenedor y de su representación legal, además del título profesional o licenciatura, salvo si se tratare de una sala cuna anexa al lugar de trabajo, y certificado de antecedentes, emitido con una fecha no mayor a un año, de quienes sean sus representantes legales o administradores. En el caso de los sostenedores personas naturales, deberán mantener copia de la declaración jurada donde manifiesten su calidad de tal.
  • Proyecto Educativo Institucional.
  • Reglamento Interno con los protocolos correspondientes.
  • Documentación actualizada del personal docente y asistente de la educación, conjuntamente con los títulos profesionales respectivos o las autorizaciones para ejercer docencia, sus contratos de trabajo o nombramientos, y certificados de antecedentes.
  • Certificado de recepción final o parcial de obras y del informe sanitario respecto del inmueble donde funciona el local escolar y la autorización sanitaria para dar alimentación, cuando corresponda.
  • Inscripción de dominio del inmueble a nombre del sostenedor, cuando el sostenedor sea propietario del inmueble donde funciona el establecimiento de educación parvularia.
  • Contrato de arrendamiento, comodato u otro que acredite la tenencia legítima del inmueble, en el caso de que el sostenedor no sea dueño del inmueble donde funciona el establecimiento de educación parvularia, además de la inscripción de dominio respectiva, donde conste la anotación al margen del contrato respectivo; salvo en el caso de las salas cunas anexas al local de trabajo reguladas en el Código del Trabajo.
  • Inventario actualizado del mobiliario, equipamiento, elementos de enseñanza y material didáctico.
  • Registro general de matrícula.

Sin perjuicio de lo anterior, los fiscalizadores, podrán solicitar y revisar antecedentes adicionales a los ya señalados.