Resguardo de Derechos

Medidas disciplinarias al finalizar el año escolar

La finalización del año escolar conlleva, en algunas ocasiones, situaciones complejas que deben enfrentar las comunidades educativas.  Dentro de estas situaciones se encuentran las faltas a la normativa educacional y la aplicación de medidas disciplinarias como la suspensión de clases, la expulsión y la cancelación de matrícula.    

Atendiendo al impacto que estas sanciones tienen en la trayectoria educativa de los alumnos, se han definido como “medidas excepcionales”, estableciendo regulaciones para su aplicación.

A continuación entregamos consideraciones importantes que deben tener los establecimientos en la aplicación de sanciones disciplinarias:

1.- El derecho a la educación es inherente a todas las personas independiente de las dificultades que éstas puedan presentar, siendo justamente las personas con más dificultades quienes requieren de mayores oportunidades y apoyos educativos para su desarrollo. La implementación oportuna de las medidas pedagógicas y de apoyo psicosocial evita llegar a la necesidad de aplicar una medida excepcional.

2.- El interés superior del niño que se refiere a considerar las consecuencias para el estudiante de las decisiones que se toman. Estas decisiones nunca deben exponer al estudiante a un riesgo o daño superior de lo que se busca reparar. Ejemplo, tomar medidas que pongan en riesgo su integridad física y psicológica del estudiante.

3.- Respetar el debido proceso: La aplicación de toda medida disciplinaria debe ajustarse a un justo y racional procedimiento, y ser proporcional a la falta cometida, lo cual deberá estar establecido en el Reglamento Interno. Esto implica que el afectado por una medida disciplinaria debe conocer los hechos que fundamentan su aplicación, debe tener la posibilidad de defenderse y el derecho a solicitar la revisión o reconsideración de la medida.

4.- La Ley de Inclusión señala que las medidas excepcionales solo pueden aplicarse cuando existe un riesgo real a la integridad física y/o psicológica de un integrante de la comunidad educativa, debiendo haber realizado previamente medidas de apoyo psicosocial.

  • Respetar la dignidad de todos los niños, niñas y jóvenes.
  • Inclusivas y no discriminatorias.
  • Definidas en el Reglamento Interno.
  • Ser proporcionales a la falta.
  • Promover la reparación y el aprendizaje.
  • Acordes al nivel educativo.
  • Generar conciencia sobre las consecuencias de sus actos.
  • Desarrollar responsabilidad, aprendizajes significativos y compromiso con la comunidad educativa.
  • Otorgar la posibilidad de corregir el error, brindando un plazo prudente para que se produzca dichos aprendizajes.
  • Aportar a su formación ciudadana.

El debido proceso considera las siguientes condiciones mínimas:

  • Derecho del afectado, padre, madre o apoderado a conocer los hechos, motivos y fundamentos de la medida disciplinaria adoptada.
  • Derecho del afectado, padre, madre o apoderado a ser escuchado y poder efectuar sus descargos.
  • Posibilidad de presentar pruebas para desvirtuar los hechos que fundamentan la medida.
  • Derecho a solicitar la revisión o reconsideración de la medida disciplinaria adoptada.

Cabe destacar que una medida disciplinaria formativa, como un llamado de atención verbal no necesita del cumplimiento de estas condiciones mínimas.

Las medidas de apoyo pedagógico o psicosocial son estrategias que la comunidad educativa dispone en su Reglamento Interno, para formar a los estudiantes que presentan alguna dificultad socioemocional, conductual o familiar que impide su desarrollo integral.

  • Se determinan sobre la base de un diagnóstico de la situación particular del estudiante, que da cuenta de las razones que originan su dificultad.
  • Forman parte de un plan de trabajo que asegure la continuidad, seguimiento y evaluación de las acciones específicas adoptadas, con compromisos concretos del estudiante y del establecimiento, para apoyar su avance y logro.

Estas estrategias pueden ser realizadas por:

  • Unidades educativas internas, a través de su Plan de gestión de convivencia escolar (acciones realizadas por docentes, asistentes de la educación u otros integrantes de la comunidad educativa).
  • En algunas ocasiones estas estrategias necesitan ser realizadas por equipos multidisciplinarios o especialistas como psicólogo, trabajadores sociales, orientadores, entre otros).
  • En otras oportunidades deben ser solicitadas a instituciones externas al establecimiento como redes de apoyo, consultorios de salud, OPD u otros.

Tiene como finalidad la búsqueda de soluciones a las problemáticas que impiden que un estudiante se desarrolle de forma integral.

Además, se espera que el estudiante:

  • Aprenda a responder conflictos de manera dialogante y pacífica.
  • Reconozca las consecuencias de su actuación.
  • Repare la situación generada.

Las medidas excepcionales son:

  • Suspensión de clases y de graduación.
  • Reducción de jornada escolar.
  • Condicionalidad de matrícula.
  • Expulsión y/o cancelación de matrícula.

Es importante señalar que las medidas excepcionales tienen procesos diferenciados que se encuentran regulados por la normativa educacional, si necesita mayor información ver el siguiente enlace. http://denuncias.supereduc.cl/cuestionario1/denuncias_tematicos.html

En ningún caso se pueden aplicar las siguientes medidas:

  • Castigos físicos u otros que arriesguen la seguridad de los estudiantes.
  • Devolución del estudiante a casa.
  • Prohibición del acceso al establecimiento o a las actividades educativas por falta de útiles, textos o uniformes.
  • Medidas contra el estudiante por acciones de sus apoderados.
  • Medidas que afecten la dignidad del estudiante.
  • Prohibir o dificultar la asistencia a clases de una estudiante por el solo hecho de estar embarazada o ser madre.

Sí, pueden construir medidas disciplinarias formativas a través de sus instancias de participación, como son: Consejo Escolar o Comité de Buena Convivencia Escolar, Centro de Padres y Apoderados, Consejo de Profesores, Centro de Alumnos, y otras instancias que proponga la escuela o liceo. Estos espacios son idóneos para reflexionar sobre el sentido de las medidas disciplinarias y proponer estrategias destinadas al desarrollo integral de los estudiantes.

Es importante recordar que una medida disciplinaria contraria a la normativa educacional, aunque este contenida en el Reglamento Interno carecerá de validez.

Desde el punto de vista pedagógico, la suspensión de clases de un estudiante es considerada como una medida de carácter excepcional, la cual es legítima sólo cuando efectivamente la situación implique un riesgo real y actual para algún miembro de la comunidad educativa.
La suspensión de clases no se puede aplicar por períodos que superen los 5 días, sin perjuicio que de manera excepcional se pueda prorrogar una vez por igual período.

No. La medida disciplinaria de expulsión es excepcional, y no podrá aplicarse en un período del año escolar que haga imposible que el estudiante pueda ser matriculado en otro establecimiento, salvo que se trate de una conducta que atente directamente contra la integridad física o psicológica de alguno de los miembros de la comunidad escolar, cumpliendo el procedimiento señalado por la normativa educacional.