Mediación: ¿Cómo resolver colaborativamente los conflictos?

En el marco del fortalecimiento de la calidad educativa y la mejora continua, la Superintendencia de Educación lanzó la Circular de Reglamento Interno con la finalidad de apoyar a los establecimientos educacionales en el cumplimiento de la normativa. La nueva circular establece como exigencia para los establecimientos educacionales la incorporación en el Reglamento Interno, los mecanismos colaborativos de solución de conflictos, como por ejemplo la mediación.        

Junio 2018

Los establecimientos educacionales deberán considerar en su Reglamento Interno, mecanismos colaborativos de abordaje de conflictos, como la mediación,  para aquellas disputas que surjan entre estudiantes, entre funcionarios del establecimiento y estudiantes o entre funcionarios del establecimiento y padres, madres y/o apoderados.

Lo anterior, con el objeto de evitar que los conflictos escalen en su intensidad y de fomentar la comunicación constructiva entre las partes en disputa como la forma propicia de enfrentar las diferencias.

El establecimiento deberá propiciar la utilización de estos procedimientos, incentivando su uso, sin embargo, la participación en estas instancias será de carácter voluntario para los involucrados en el conflicto. Así, cualquiera de las partes podrá, en todo momento, expresar su voluntad de no perseverar en el procedimiento, el que se dará por terminado, dejándose constancia de dicha circunstancia.

MEDIACIÓN EN EL CONTEXTO EDUCATIVO 

Para la Superintendencia de Educación, la Mediación es un procedimiento colaborativo de gestión de conflictos, en el que un tercero imparcial- denominado mediador- es el responsable de generar las condiciones, de acuerdo a las características de cada situación, genera condiciones para que los participantes encuentren formas de comunicación, y construyan voluntariamente, acuerdos apropiados y consensuados, en función de sus mutuos intereses y necesidades.

Desde el año 2014, la institución tiene la facultad de facilitar el servicio de mediación, que busca favorecer la resolución pacífica de conflictos y contribuir a la calidad educativa de los establecimientos en todos los niveles: párvulos, básica y media.

La mediación cumple un rol fundamental para los distintos actores de la comunidad educativa, ya que instala la posibilidad de negociación en ambientes de respeto, inclusión y buen trato; relevando la comunicación como pilar para lograr entre  los involucrados acuerdos, soluciones, reconstrucción de vínculos y reparación en caso de ser necesario,sin establecer sanciones ni culpables.

Para la Superintendencia ofrecer un procedimiento de mediación constituye una oportunidad para:

  • Enfrentar de manera participativa y democrática un conjunto de problemas que no constituyen infracciones o vulneración de derechos (factibles de ser fiscalizados y sancionados), pero sí focos de conflictos o de quiebres en las relaciones interpersonales o en la calidad del servicio.
  • Generar aprendizajes, experiencias y compromiso con el propio proceso de formación como ser humano.
  • Fomentar las estrategias de intervención en ambientes colaborativos.

Principios de la mediación 

  • Voluntariedad: El reclamado puede aceptar o no ser parte de un proceso de mediación. Asimismo cualquiera de las partes podrá, en todo momento, expresar su voluntad de no perseverar en el procedimiento, el que se dará por terminado, dejándose constancia en acta de dicha circunstancia, la que deberá ser firmada por las partes y el mediador.
  • Igualdad: Para que pueda ser aplicado este procedimiento, las partes deberán encontrarse en igualdad de condiciones para adoptar acuerdos.
  • Celeridad: El procedimiento de mediación se impulsará de oficio en todos sus trámites. El mediador y los funcionarios públicos que de cualquier modo intervengan en él, deberán actuar por propia iniciativa, salvo respecto de las actuaciones que correspondan a las partes.
  • Confidencialidad: El mediador deberá guardar reserva de todo lo escuchado o visto durante el proceso de mediación y estará amparado por el secreto profesional.
  • Imparcialidad: El mediador debe actuar con objetividad, cuidando de no favorecer o privilegiar a una parte en perjuicio de la otra.
  • Probidad: Consiste en observar una conducta intachable y desarrollar un desempeño honesto y leal de la función del mediador.

¿Qué conflictos se pueden mediar?

  • Controversias entre padres, madres y apoderados, y autoridades del establecimiento relacionados
    con:
    – Necesidades específicas del estudiante.
    – Problemas disciplinarios.
    – Participación de padres, madres y apoderados.
    – Abordaje de situaciones de maltrato.

En resumen, la mediación aborda temáticas relacionales y conductuales del niño, niña o adolescente que afectan su desarrollo integral y desempeño educativo. En este sentido, es importante conocer aquellos conflictos o controversias que no se pueden resolver a través del proceso de mediación: 

  • Materias técnico – pedagógicas.
  • Infracciones a la normativa educacional.
  •  Incumplimiento laboral.