Resguardo de Derechos

Déficit atencional: normativas y orientaciones

La Ley General de Educación tiene como principios la integración, la inclusión y la no discriminación. En este sentido el sistema escolar deberá propender a eliminar toda forma de exclusión que dificulte el aprendizaje y la participación de todos los estudiantes. De esta forma, el déficit atencional no puede ser considerado una barrera para acceder a una educación de calidad.

Todos los niños, niñas y jóvenes presentan en algún momento de su desarrollo dificultades de atención, concentración o problemas para controlar su conducta. Estas situaciones, en algunos casos pueden llegar a generar necesidades educativas especiales. Para enfrentar este desafío, los establecimientos deben estar preparados, y entregar una atención educativa de calidad que resguarde el acceso y la permanencia de los estudiantes.

Apoyos para la inclusión de estudiantes con déficit atencional

El sistema educacional reconoce que el déficit atencional podría generar Necesidades Educativas Especiales. Para apoyar su inclusión, el Ministerio de Educación pone a disposición de los establecimientos subvencionados el Programa de Integración Escolar (PIE), el cual consiste en una subvención especial que permite integrar una serie de estrategias metodológicas para incorporar profesionales idóneos y adquirir materiales pedagógicos especializados, para atender mejor la diversidad de necesidades de aprendizaje de los estudiantes.

Los establecimientos que no tienen PIE, para favorecer el proceso de enseñanza-aprendizaje, deben acoger los criterios y orientaciones de adecuación curriculares para la inclusión que entrega el Decreto N° 83. Considerando su vigencia desde el año 2017 para los niveles NT1 y NT2 de educación parvularia y para primero y segundo año básico. En el año escolar 2018 para 3º y 4º año básico; y en el año escolar 2019, para 5º y 6° año básico.

Para una inclusión exitosa es esencial el trabajo preventivo y de promoción en salud que hacen los establecimientos educacionales. La detección y diagnóstico oportuno de esta problemática, permitirá a las familias y docentes trabajar en conjunto, en la búsqueda de soluciones y apoyos necesarios que se requieran.

Sugerencias para los establecimientos educacionales:

  • Integrar actividades y talleres que fomenten el autocontrol y la afectividad en el Plan de Mejoramiento Educativo del establecimiento.
  • Postular a programas como Habilidades Para la Vida de JUNAEB.
  • Mantener identificadas las redes de apoyo comunal como: centros de salud, Oficina de Protección de derechos (OPD), ONG.
  • Capacitar a los docentes y asistentes de la educación en convivencia escolar.
  • Desarrollar iniciativas de apoyo como yoga, danza o meditación para estudiantes.

Situaciones donde se observa la discriminación por déficit atencional:  

  • Rechazo en el proceso de admisión a un establecimiento.
  • Medidas disciplinarias no proporcionales a la falta.
  • Medidas disciplinarias expulsivas o marginadoras.
  • Exigencias de medicamentos para ingresar y/o participar en las actividades educativas.

 La Superintendencia de Educación, el año 2017, recibió 331 denuncias por déficit atencional asociadas a este tipo de situaciones. Cabe señalar, que este tipo de discriminación constituye una vulneración de los derechos de los niños/as y jóvenes a acceder y permanecer en el sistema escolar, y es claramente una infracción al cumplimiento de la normativa educacional, por lo que son materias fiscalizables, afectas a sanciones administrativas.  

Los profesionales que indagan sobre la salud general y/o el tipo de requerimiento educativo que presenta el estudiante son los Psicólogos, Profesores de Educación Diferencial o Psicopedagogos que se encuentren inscritos en el Registro de Profesionales para la Evaluación y el Diagnóstico del Ministerio de Educación.

Para el Ministerio de Educación el profesional autorizado para emitir un diagnóstico del trastorno de déficit atencional, es el Médico Pediatra, Neurólogo, Psiquiatra o Médico familiar; que debe estar registrado en la Superintendencia de Salud.

En caso de que el establecimiento no cuente con PIE, las familias y las escuelas pueden optar por los profesionales y tratamientos que consideren adecuados, velando siempre por el derecho a la salud de los estudiantes.

No, los estudiantes que presentan necesidades educativas especiales asociadas a déficit atencional, deben asistir como cualquier otro estudiante a un establecimiento educacional regular con o sin PIE.

Sí. La presencia de cualquier necesidad educativa especial, no exime al estudiante de la obligación de cumplir con las normas del manual de convivencia de su establecimiento, al igual que cualquier otro alumno. Sin embargo, las escuelas deben considerar la gradualidad de las faltas, el debido proceso y las características de los estudiantes. Buscando alternativas y estrategias pedagógicas para la formación en la convivencia escolar, sin medidas que tiendan a la expulsión o marginación de los estudiantes.

El déficit atencional o cualquier otra necesidad educativa especial que presente un niño, niña o joven, no es fundamento en ningún caso para la expulsión o cancelación de matrícula. Lo anterior, no exime a los estudiantes de la obligación de cumplir con las normas del manual de convivencia de su establecimiento, entendiendo que, por las características de su condición, puede plantear desafíos pedagógicos o educativos particulares para que éstos logren dar cumplimiento a las normas.

Los estudiantes que presentan déficit atencional pueden ser objeto de medidas disciplinarias como cualquier otra persona del establecimiento. Debe existir una especial preocupación de los padres y de los docentes por trabajar de manera coordinada y monitorear permanentemente los avances y retrocesos que puede presentar el o la estudiante en este sentido.

No, los establecimientos no pueden exigir el uso de medicamentos o condicionar su permanencia al uso de éstos. Los medicamentos deben ser indicados y supervisados exclusivamente por el médico especialista, en los casos que corresponda.  Para ello deberá existir el diagnóstico previo, realizado por los profesionales idóneos.

En ningún caso se pueden utilizar los recursos de la subvención para la compra de medicamentos. Los establecimientos pueden generar redes de apoyo con los centros de salud comunal para gestionar este tipo de requerimiento.

Cualquier establecimiento educacional municipal o particular subvencionado (de Educación Parvularia, Básica, Media y Modalidad de Adultos, urbano o rural) puede postular a la formación de un PIE.

Si un estudiante es afectado directamente por una acción u omisión que constituya discriminación arbitraria en el ámbito educacional, podrá solicitar mediación o denunciar esta situación ante la Superintendencia de Educación.

La Ley 20.609 establece medidas contra la discriminación, posibilitando a las personas afectadas, en los casos que estimen necesario, interponer además una acción legal ante el juez de letras.

Para mayor información sobre la materia, sugerimos algunos enlaces de interés:

Normativa educacional asociada: