Resguardo de Derechos

¿Cómo elegir un jardín infantil y/o sala cuna?

Para todas las familias resulta complejo el proceso de definir un establecimiento que se adapte a las necesidades y expectativas que esa familia tiene pensado para su hija/o. Comenzar esta etapa de manera informada, permitirá tomar una mejor decisión que beneficiará directamente al párvulo. Es relevante tener presente que el niño o niña se enfrentará a cambios con personas y espacios nuevos.

En este sentido, es importante considerar que la sala cuna o jardín infantil es un espacio educativo que entrega atención integral a niños y niñas -desde su nacimiento hasta su ingreso a la educación básica- para favorecer su desarrollo integral y aprendizajes relevantes.

Es recomendable, al momento de seleccionar un jardín infantil:

  • Visitar varios establecimientos y en distintos horarios, para familiarizarse con las dependencias y aspectos generales de su funcionamiento: jornadas de atención, flexibilidad en los horarios de llegada y retiro de los niños/as, apertura a la integración de la familia, existencia de protocolos para actuar en caso de emergencias, accidentes, maltrato, entre otros.
  • Tomar, sólo como referencia, las opiniones y experiencias de terceros, ya que los niños/as son diferentes y las expectativas de las familias también.

Al entrevistarse con el director/a, se sugiere consultar si el establecimiento cuenta con:

  • Autorizaciones de funcionamiento: recepción de obras, otorgada por el municipio respectivo; certificaciones sanitarias (Seremi de Salud); patente municipal (si es particular) y alguna otra certificación de la JUNJI o del MINEDUC.
  • Personal idóneo: educadoras de párvulos, técnicos en atención de párvulos, manipuladoras de alimentos capacitadas, acorde a la matrícula del establecimiento. Es importante recordar que, a menor edad, se requiere una mayor dotación de personal.
  • Proyecto educativo: metodologías de trabajo, tipo y organización de actividades o experiencias que realizan los niños/as.
  • Proyecto nutricional: si es que el establecimiento otorga alimentación y asesoría de profesional del área.
  • Protocolos para actuación en caso de emergencia: evacuación por siniestros, accidentes de los niños/as, eventual maltrato a párvulos, entre otros.

Así mismo, es fundamental consultar también sobre cómo enfrentan los problemas o situaciones conflictivas y sobre la política de admisión y permanencia de niños y niñas; cómo se aborda la diversidad e inclusión, especialmente ante niños con necesidades educativas especiales, de distintas nacionalidades, credos religiosos, origen socioeconómico, etc.

Se sugiere  pedir autorización para consultar si es posible presenciar una jornada para conocer la metodología y el tipo de dinámicas y comunicación que establece el personal con los niños/as.

Al recorrer las dependencias (sala de actividades, baños, sala de mudas, cocinas, patio, entre otras) preste especial atención al:

  • Estado de mantención de la infraestructura: la seguridad y las condiciones de aseo y orden de todas las dependencias, las que, además, deberán contar con iluminación y ventilación naturales.
  • Mobiliario: mesas, sillas, cunas, colchonetas, muebles modulares, entre otros; la cantidad , el estado de mantención e higiene en que se encuentran y si se ajustan a las características y edades de los niños/as,
  • Equipamiento: de baños con artefactos sanitarios que se encuentren en cantidad suficiente y en buen estado de mantención e higiene; cocina, refrigeradores, cocinas, extractores, mesones, además de elementos y vajilla en cantidad y en buen estado e higienizados; ello para garantizar el bienestar integral, salud y seguridad de los niños/as;
  • Material didáctico: completo en cantidad, calidad y variedad que permita a los niños/as explorar, experimentar, dando distintos usos y, en definitiva, tener distintos tipos de aprendizajes. Éste debe estar en buen estado de mantención e higiene, con todas sus partes y debe ubicarse a la altura de los niños y de fácil acceso para ellos y ellas.

Finalmente, es muy relevante que se pueda visitar el jardín conjuntamente con su hijo/a antes de su incorporación, y que el establecimiento ofrezca flexibilidad horaria para su ingreso. De igual forma, que el establecimiento cuente con canales expeditos de comunicación y que considera su consulta y participación en todas aquellas decisiones que competan a sus hijos/as.