Superintendente Sebastián Izquierdo: “Trabajamos para que la fiscalización sea una herramienta para el gran desafío país: mejorar la calidad de la educación”

Durante la cuenta pública, el superintendente de Educación resaltó las cifras y los hitos que marcaron su primer año de gestión.

14/05/2019 Nacional

“Antes de cerrar el año 2018, como Superintendencia ya habíamos cumplido con la labor de disminuir en un 50% la sobrecarga administrativa que sufrían sostenedores, directores y profesores. Si se trata de mejorar la calidad de la educación, no podíamos seguir dificultando la posibilidad de que el foco estuviese al interior del aula, en los procesos de enseñanza y aprendizaje”.

Así resumió el superintendente de Educación, Sebastián Izquierdo, uno de los hitos más importantes realizados durante el primer año de su gestión en este cargo, al dar a conocer la cuenta pública, ante más de 200 personas, en el auditorio de la Contraloría General de la República.

El superintendente Izquierdo sostuvo que, cumpliendo con el mandato del gobierno del Presidente Sebastián Piñera, de poner a los niños primero, se implementó el Primer Programa de Fiscalización para establecimientos que imparten Educación Parvularia, a través de un proceso que se caracterizó en poner el foco en la calidad, favoreciendo la subsanación y la mejora continua.

“El año anterior realizamos, por primera vez, más de 600 visitas de fiscalización a jardines infantiles. Nos pone muy feliz haber incluido en nuestras labores a un nivel que estuvo tanto tiempo invisibilizado, especialmente si consideramos que el 65% de los incumplimientos detectados, fueron subsanados en pos de los niños y niñas del país. Trabajamos para que la fiscalización sea una herramienta para el gran desafío país: mejorar la calidad de la educación”, señaló el superintendente Izquierdo.

Además, se creó una Circular de Reglamentos Internos para el nivel, la cual reunió 23 fuentes normativas en una única herramienta, lo que permite orientar mejor sobre cómo resguardar que exista un buen trato y convivencia en las comunidades educativas.

Fiscalización con enfoque de derecho

El superintendente Izquierdo, señaló que, desde el año pasado, se está “trabajando con un nuevo enfoque, que apunta a la protección de derechos y libertades fundamentales. A través de la identificación clara de la normativa educacional, hemos logrado crear procedimientos acotados, con base en bienes jurídicos y criterios claros, centrados en la mejora continua”.

En esta línea, es que se han adoptado medidas como el aviso previo de la visita de fiscalización para solicitar la documentación necesaria; instancias de capacitación para explicar el nuevo enfoque adoptado, en base a lo que se fiscaliza; y nuevas oportunidades de subsanación a partir de la ampliación de plazos, antes del inicio del proceso sancionatorio, entre otras.

Durante el 2018, la Superintendencia de Educación, realizó 26.911 fiscalizaciones, de las cuales el 48,2% correspondieron a programas sobre normativa; 16,4% a programas de recursos; 17,6% fiscalizaciones realizadas a partir de denuncias recibidas en la institución, y el 17,8% a otros programas como, por ejemplo, levantamiento de información por entorno alimentario.

“Considerando que la materia principal de incumplimiento tiene relación con temas de convivencia, nos fue muy grato evidenciar que el 89% de las subsanaciones correspondieron a problemas de esta materia. Además, hubo cerca de 1.500 establecimientos que pudieron subsanar completamente las deficiencias detectadas en terreno”, sostuvo Izquierdo.

Denuncias recibidas

Durante su discurso, el superintendente Izquierdo señaló que el año 2018, ingresaron 15.737 denuncias, de las cuales se lograron resolver el 80% de ellas al cierre del año. La categoría “maltrato a estudiantes” ocupó el primer lugar con un 48%, es decir se recibieron 7.563 al respecto.

“Sin duda el maltrato a estudiantes es una realidad que nos preocupa y es por ello que, como Superintendencia de Educación, hemos realizado acciones tendientes a hacernos cargo de este problema, que no sólo se da al interior de la sala de clases, sino que también a través de Internet y las redes sociales. Una de estas acciones concretas fue la Circular de Reglamento Interno, que establece que los establecimientos educacionales tienen que tener protocolos de acción en esta materia, que incluyan materias como el ciberbullying y prevención de drogas, entre otras”, detalló la autoridad.

En este sentido, con el objetivo de favorecer la resolución interna de conflictos, y para no quebrar las confianzas en la comunidad educativa, la Superintendencia puso a disposición de la comunidad el servicio de Mediación, el que durante el año 2018 realizó 1.196 mediaciones. De ellas, el 85,5% concluyeron con acuerdo entre las partes, y el 14,5% sin acuerdo.

Rendición de cuentas

En relación a la rendición de cuentas, el superintendente explicó que en 2018 se abrió con dos meses de anticipación la plataforma que permitió hacer este proceso, y en 2019 se habilitó desde el primer día hábil de enero.

“Gracias a la apertura anticipada de la plataforma completa en 2018, a la fecha ha rendido totalmente más de un 95% de los sostenedores. Esto es un gran avance considerando que, respecto a la misma fecha en 2017, aún no se encontraba disponible la plataforma completa. Además, producto de las mejoras realizadas a la plataforma, disminuimos en un 65% las consultas”, explicó el superintendente.

Y agregó que “lo anterior es particularmente importante, considerando que esto nos permitirá fiscalizar el mismo año que se cierra el proceso, los recursos que son destinados para mejorar la calidad de la educación que reciben los niños y jóvenes de Chile”.

 

Machine Learning

En lo que respecta a la determinación de las muestras utilizadas en los programas del Plan Anual de Fiscalización 2019, el superintendente Izquierdo, explicó que se incorporaron nuevos modelos predictivos (basados en técnicas de Machine Learning), que permiten identificar con mayor asertividad aquellos establecimientos en riesgo de incumplimiento de la normativa educacional y en el uso de recursos, además de aumentar en un 50% la efectividad de las fiscalizaciones.

“La aplicación de esta nueva tecnología de selección de muestras, nos ha posibilitado generar una fiscalización centrada en la probabilidad del riesgo de incumplimiento. Esto nos permitirá no solo disminuir la recurrencia poco asertiva, sino también visitar aquellos establecimientos que son propensos a no cumplir con lo necesario para otorgar una educación de calidad”.