Superintendencia de Educación instruye a sostenedores realizar clases en forma presencial

  • La regla general para la realización de clases continúa siendo la presencialidad, siempre respetando las medidas de cuidado que la autoridad sanitaria exige como aforos máximos, cumplimientos de protocolos y medidas de seguridad e higiene.

15/09/2021 Nacional

La Superintendencia de Educación emitió a fines de agosto el Dictamen N°58 “Sobre la prestación del servicio educacional de manera presencial en los establecimientos educacionales que imparten educación parvularia, básica y media” y la Resolución Exenta N°615 del 13 de septiembre, que modifica las circulares N°559 y 587, estableciendo instrucciones relacionadas a la obligación por parte de las entidades sostenedoras para entregar el servicio educativo, a través de clases presenciales, en el contexto de pandemia por Covid-19.

El superintendente de Educación, Cristián O’Ryan indicó que “ante diversas consultas que nos han hecho llegar desde agrupaciones de padres y apoderados, sostenedores y miembros de las comunidades educativas, emitimos este dictamen que entrega directrices en cuanto a la realización de clases, dejando claro que la voluntariedad del regreso presencial a las aulas es para las familias y no para los establecimientos. Es decir, a partir de esta norma, la regla general es que las escuelas y colegios deben estar abiertos para impartir clases presenciales para las familias que así lo requieran en todo el país”.

Dicho dictamen indica que “no existe duda respecto de la “presencialidad” del sistema o la forma en que debe materializarse la prestación del servicio educativo. La legislación del sector no contempla la educación por vía remota. Parte de la base de que el proceso de aprendizaje es en el aula, en una relación directa entre educador/docente y párvulo/estudiante, y en un establecimiento educacional que considere todos los elementos que la propia regulación contempla”.

La autoridad señaló además que los sostenedores “tienen el deber de cuidado de los estudiantes que asistan voluntariamente al establecimiento, principalmente en aquellos contextos socioeconómicos en que la única instancia de custodia y vigilancia de los niños, niñas y jóvenes es, precisamente su colegio”.

Esta obligatoriedad de apertura y realización de clases presenciales va de la mano con el cumplimiento de todas las medidas y protocolos sanitarios que resguardan la integridad, bienestar y seguridad de los estudiantes y de toda la comunidad educativa durante la pandemia por Covid-19.

A su vez, la Resolución Exenta N°615, que actualiza las circulares N°559 y 587, señala que los establecimientos deberán crear o ajustar sus Planes de Funcionamiento, de tal forma que les permita recibir e impartir clases presenciales al máximo de estudiantes que admita el distanciamiento determinado por la autoridad sanitaria. Asimismo, deberán señalar las acciones establecidas en el Plan de Trabajo de Educación Remota, especialmente en aquello que dice relación con los procesos formativos o metodologías de trabajo a distancia que requieran los estudiantes que no pueden asistir de manera presencial o que necesiten complementar las jornadas o turnos alternativos a la presencialidad. Ambos planes deben ser informados a todos los miembros de la comunidad educativa y los sostenedores contarán con 10 días para implementar estas medidas desde publicada la resolución, es decir, hasta el jueves 23 de septiembre.

“Nuestros niños y niñas no pueden seguir esperando. Debemos priorizar sus aprendizajes y el derecho a la educación, por tanto urge que aquellos sostenedores que no están entregando el servicio educativo en forma presencial lo hagan a la brevedad. La educación a distancia ha aumentado las brechas y su bienestar socioemocional. Los estudiantes han visto muy afectado su proceso de enseñanza-aprendizaje y los sostenedores que no entiendan esa realidad estarán incumpliendo la normativa educacional con las consecuencias que esto implica”, finalizó el superintendente O’Ryan.