Proporción de denuncias de ciberacoso recibidas por la Superintendencia de Educación aumentó en 2020

  • Si en 2019, 14 de cada 100 denuncias de maltrato físico y psicológico entre estudiantes estaban relacionadas con ciberacoso, en 2020 este número aumentó a 26 de cada 100.

12/03/2021 Nacional

En 2020, la Superintendencia de Educación recibió un total de 3.379 denuncias a nivel nacional, cifra que representa una baja del 71,9% en comparación a 2019. La materia más denunciada sigue siendo “maltrato a estudiantes” con un 16,9% (570), seguida de “vulneración de derechos y garantías constitucionales” con un 13,8% (467) y “procesos de admisión” con un 8,5% (288).  Por su parte, la categoría “accidentes escolares”, representó la mayor disminución de denuncias, pasando de 423 en el año 2019 a 34 en 2020.

“El año pasado observamos una fuerte disminución de las denuncias, debido a que la mayoría de los establecimientos educacionales realizaron su proceso educativo a distancia producto de la crisis sanitaria. Si bien esta baja se detecta en gran parte de las temáticas, las de maltrato a estudiantes siguen liderando las denuncias a nivel nacional, detectando un incremento en la participación de ciberacoso”, señaló el superintendente de Educación, Cristián O’Ryan.

La segunda categoría más denunciada corresponde a “vulneración de derechos y garantías constitucionales”, que tiene relación con temáticas relativas a la crisis sanitaria y medidas implementadas por los establecimientos durante el 2020, alcanzando un total de 467 denuncias a nivel nacional.

“Adaptarse a esta nueva realidad producto de la emergencia sanitaria no fue complejo sólo para los establecimientos educacionales, sino que también para los padres y apoderados que se vieron enfrentados a una serie de incertidumbres respecto al proceso educativo de los niños y niñas, lo que generó diferencias entre familia-escuela incrementando este tipo de denuncias, situación que fue evolucionando positivamente luego de promover y fomentar la mediación, la resolución colaborativa de conflictos y los acuerdos”, sostuvo O’Ryan.

Denuncias de ciberacoso

Si bien las denuncias de maltrato entre estudiantes disminuyeron, el porcentaje de aquellas que contiene elementos de ciberacoso aumentó considerablemente. En 2020 ingresaron 279 denuncias de maltrato físico y psicológico entre estudiantes y 72 de ellas tuvieron relación con ciberacoso, lo que equivale a un 25,8%. A diferencia del año 2019, en que un 13,6% (421) de las denuncias de maltrato entre estudiantes (3.106) estaban relacionadas con ciberbullying.

Dicho de otro modo, si en 2019, 14 de cada 100 denuncias de maltrato entre estudiantes correspondían a ciberacoso, en 2020 este número aumentó a 26 de cada 100.

“Registramos una baja en todas las temáticas de denuncias de la Superintendencia, sin embargo, las de maltrato y ciberacoso predominan por sobre el resto. Es por ello que debemos estar muy alerta ante las situaciones de acoso escolar, independiente si los estudiantes se encuentran con clases presenciales o a distancia, porque un niño o niña que sufre este tipo de acoso sin duda perderá motivación, lo que afectará su proceso de enseñanza-aprendizaje”, destacó el superintendente O’Ryan.

Con respecto al sexo del afectado, en 2018 y 2019 se identificó a las mujeres como las más afectadas con un 75,1% y 70,3% respectivamente. Sin embargo, durante el año 2020, esta cifra se igualó, alcanzando un 47,2% los niños y un 51,4% las niñas.

“Un aspecto a resaltar es que en años anteriores las mujeres representaban el sexo más afectado por este acoso virtual, no obstante, en 2020 este escenario cambió y ahora tanto los niños como niñas están sufriendo de igual manera este acoso, por tanto es de suma importancia que las familias y los establecimientos busquen estrategias para abordar esta situación en conjunto y eduquen a los niños y niñas sobre las consecuencias y grave impacto que genera el ciberacoso”, indicó el superintendente.

Finalmente, el llamado que realizaron las autoridades es a estar más alertas al uso de la tecnología en los niños y niñas, a que los establecimientos aborden esta materia con los padres y apoderados y que, ante casos de maltrato y ciberacoso, el establecimiento pueda implementar, aplicar y adaptar las medidas contempladas en su reglamento interno y protocolos de actuación de manera oportuna, para evitar que las consecuencias sean mucho más graves.