Fiscalización Preventiva

El objetivo del proceso de fiscalización preventiva es verificar el cumplimiento normativo en los establecimientos educacionales.  A partir de la fiscalización se busca mejorar la condición en que dichos establecimientos funcionan de tal forma de asegurar los derechos consagrados en la normativa.

Se entiende como preventiva en el sentido de anticiparse a eventos que puedan afectar gravemente los derechos de la comunidad escolar.

Debido a la amplitud de la normativa educacional, la Superintendencia determina un número limitado de materias a fiscalizar durante un año, lo que se define en el Plan Anual de Fiscalización. Estas materias son seleccionadas sobre la base de una serie de criterios como son el riesgo de afectar el proceso educativo, la importancia estratégica para la reforma, la coyuntura, entre otros.

Una vez definidas las materias a fiscalizar se elabora un Programa de Fiscalización para cada una de ellas. Un Programa es una herramienta destinada a guiar en forma integral el quehacer del fiscalizador en sus funciones. Consta de objetivos respecto de los derechos salvaguardados, los bienes jurídicos que protege, los procesos escuela que comprende la fiscalización, las materias a fiscalizar, y las pruebas y procedimientos de auditoria que se deben aplicar en la fiscalización. Por tanto, se trata de una fiscalización planificada que cubre una parte de la normativa educacional y define qué obligación y de qué modo ésta se fiscalizará, indicando los procedimientos que se aplicarán.

Cabe destacar que por bien jurídico se entiende un interés fundamental para el desarrollo del proceso educativo y para los miembros de la comunidad educativa que adquiere reconocimiento jurídico. En tanto, los procesos escuela se refieren a aquellos que se llevan a cabo al interior de los establecimientos educacionales y que involucran los estándares adecuados para el buen desempeño de estos últimos. Sirven para identificar el incumplimiento de una normativa

La selección de muestras constituye una de las etapas más relevantes del proceso de fiscalización. Dada la imposibilidad operacional y logística de fiscalizar al 100% los establecimientos educacionales que se encuentran sujetos a este proceso, es que se determinan “muestras” para cada uno de los Programas de Fiscalización que se aplicarán durante el año calendario.

Estas se construyen basadas en una combinación de factores, entre los que destacan los siguientes:

  • Presencia de riesgos de los establecimientos respecto a posibles incumplimientos normativos
  • Posibilidad de análisis y estudios
  • Ubicación geográfica del establecimiento
  • No haber sido fiscalizado anteriormente

A partir de la rendición de cuentas se pueden iniciar fiscalizaciones específicas para asegurar el buen uso de recursos.

 

  • Acta Satisfactoria.
  • Acta con Observaciones Leves.
  • Acta con Observaciones Graves.

En el caso de constituir un acta con observaciones leves, se le da un plazo al sostenedor para subsanar el incumplimiento detectado. Si el incumplimiento es corregido se da por cerrado el proceso. Si así no fuera o si el acta tuviese observaciones graves, se da inicio a un proceso administrativo que puede concluir en una sanción.