Prácticas inclusivas y no discriminación: Fomentemos una buena convivencia en espacios educativos

Al interior de los establecimientos debe existir un ambiente adecuado para el desarrollo de las relaciones cotidianas entre los miembros de la comunidad educativa; siempre en un marco de respeto, participación y buen trato, que permita la vinculación entre todos y todas, además de una buena relación con el medio en general.

En este sentido, promover e instalar una cultura educativa respetuosa, dialogante y convocante es imprescindible si el objetivo es avanzar en la erradicación de las prácticas discriminatorias en los ambientes educativos.

Para lograr este propósito, es necesario aprender a reconocer las formas más comunes de discriminación, desarrollar mecanismos que ayuden a evitarlas y contar con protocolos que fomenten la resolución de conflictos de este tipo, así como una sana convivencia.

¿Qué es la inclusión?

Desde la normativa educacional, que sustenta la labor de la Superintendencia, se define como la inserción, integración e interacción en igualdad de condiciones entre distintos miembros de la comunidad educativa, sin importar la etnia, género, nacionalidad, idioma, salud, religión u origen social. De esta manera, todos quienes intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, deben propender a eliminar todas las prácticas de discriminación arbitraria que impidan la formación integral y la participación desde la Primera Infancia.

Un aspecto importante de la inclusión es que considera ámbitos relativos a necesidades educativas especiales, etnias, creencias religiosas, niveles socioeconómicos, aspectos estéticos, rol de género, diversidad sexual, identidad de género, condiciones de salud, entre otros.

La discriminación en el ámbito escolar constituye todas aquellas prácticas que, por acción u omisión, impiden el fin último de la educación, es decir, el pleno desarrollo de las personas, de sus proyectos de vida e identidades y la posibilidad de una participación activa en la sociedad. Esta se expresa en dos dimensiones: vertical, del establecimiento al estudiante; y horizontal, entre los alumnos y alumnas. Entre las distintas formas de discriminación se pueden destacar, por ejemplo, la discriminación estética, de género, por orientación sexual y racismo, entre otras.

Tal como lo establece la Ley General de Educación el sistema debe propiciar que los establecimientos educativos, incluyendo el nivel parvulario, sean un lugar de encuentro entre niñas y niños de distintas condiciones socioeconómicas, cognitivas, culturales, étnicas, de género, de nacionalidad o de religión, que reconozca las diferencias como elementos valiosos de las distintas identidades y culturas de los integrantes de la comunidad educativa.

  • Origen étnico: origen étnico histórico-familiar de pueblos originarios (prehispánicos) en Chile y estudiantes inmigrantes.
  • Necesidades Educativas Especiales: conjunto de necesidades educativas que precisan ayudas y recursos adicionales, ya sean humanos, materiales o pedagógicos, para conducir su proceso de desarrollo y aprendizaje y contribuir al logro de los fines de la educación
  • Situación socioeconómica: situación de pobreza real o percibida por el estudiantado que es objeto de discriminación, como por quienes llevan a cabo discriminaciones.
  • Rol de género o expresión de género: roles, comportamientos, actividades y atributos construidos social y culturalmente, que una comunidad en particular asocia a las diferencias biológicas.
  • Creencias religiosas: discriminación sobre personas o grupos que adscriben a una forma de vida asociada a cosmovisiones o credos religiosos del mundo.
  • Maternidad y paternidad juvenil: discriminaciones sobre estudiantes mujeres o varones que son madres, padres o están en proceso de serlo.
  • Personas con discapacidad o condiciones de salud: discriminaciones sobre personas o grupos de personas que viven condiciones desfavorables de salud física o mental, de manera pasajera o permanente, que son señaladas como motivo de discriminación.
  • Apariencia personal o física: características socialmente atribuidas a la belleza. Se acostumbra a discriminar a quienes no cumplen con el patrón de belleza dominante difundido por los medios de comunicación masivos, instituciones y espacios sociales.

Para resguardar los derechos y dignidad de los estudiantes, la Superintendencia de Educación fiscaliza y actúa sobre la base a diversas normativas que protegen de la discriminación arbitraria y que se pueden encontrar en la Circular de Reglamento Interno; en el DFL N°2/2009 del MINEDUC; el Decreto Supremo Nº315/2011 del MINEDUC; la Circular N°193 sobre alumnas embarazadas, madres y padres estudiantes y la Circular N°812 que Garantiza el derecho a la identidad de género de niñas niños u estudiantes en el ámbito educacional.