Participación de la familia en la comunidad educativa: compromiso y responsabilidad compartida

La participación activa, responsable e inclusiva de los distintos integrantes de la comunidad educativa es un elemento necesario para el desarrollo integral y la formación de niños, niñas y jóvenes, desde el nivel parvulario hasta la enseñanza media. En este contexto, la familia juega un rol fundamental.

Mayo 2019

El fortalecimiento de la calidad educativa y la convivencia escolar dependen en gran medida de la colaboración de todos los actores relacionados con el proceso educativo, donde cada uno de los miembros de la comunidad tienen un rol que cumplir para alcanzar dicho propósito.

Instrumentos como el Proyecto Educativo Institucional (PEI) y el Plan de Mejoramiento Educativo (PME), destacan la relevancia de la participación de todos los estamentos, mediante el trabajo conjunto y el compromiso.

En este sentido, la familia cumple un papel central de apoyo y aporte permanentemente a la formación y el bienestar integral de niños, niñas y jóvenes, y de los centros educativos; su participación y responsabilidad son claves para el logro de los objetivos educacionales, la toma de decisiones y la gestión educativa.

¿Cuáles son los espacios de participación de la familia y de la comunidad educativa?

La Constitución Política de la República (Art. 19, No.15) y diversos decretos emitidos por el Ministerio de Educación, establecen que los integrantes de la comunidad educativa tienen derecho a asociarse y conformar agrupaciones de acuerdo a sus intereses.

Algunas de las instancias de participación que establecen son las siguientes:

  1. Centro de Padres, Madres y Apoderados. Es una instancia de participación y vinculación de los adultos responsables de la formación de los estudiantes. Representa un espacio primordial de comunicación, intercambio y colaboración entre la familia y el establecimiento, para informarse del Proyecto Educativo Institucional y del ámbito pedagógico, de las acciones a desarrollar, la normativa educacional y los derechos de la comunidad educativa, entre otros aspectos.
  1. Consejo Escolar. Todos los establecimientos que reciben subvención deben contar con este mecanismo informativo, propositivo y consultivo, y en algunos casos también resolutivo. Su función es estimular y canalizar la participación de la comunidad educativa en el PEI, promover la buena convivencia, prevenir toda forma de violencia y elaborar un Plan de Gestión de la Convivencia Escolar.

¿Quiénes lo integran?  El director del establecimiento, quien lo preside; el sostenedor/a o representante designado mediante documento escrito; un representante del profesorado elegido por sus pares; quien encabeza el Centro de Padres, Madres y Apoderados/as; y el/la presidente del Centro de Estudiantes, en el caso de que el establecimiento imparta enseñanza media (Art. 3º del Decreto Nº 24 del Ministerio de Educación, del año 2005, Reglamento Consejos Escolares).

  1. Consejo de Profesores. Es una instancia de carácter técnica, de encuentro, participación y expresión de los docentes, orientado a la reflexión y el tratamiento de materias técnico-pedagógicas, sobre convivencia, y funcionamiento del establecimiento principalmente. Contribuye al fortalecimiento del proyecto educativo institucional.
  1. Centro de Alumnos. Es un espacio de participación de los estudiantes, donde expresan e intercambian ideas, proyectos e inquietudes. Esta instancia es fundamental para favorecer la formación ciudadana. En este contexto los establecimientos deben facilitar los espacios de participación estudiantil.

¿Cómo los establecimientos promueven la participación de los padres, madres y apoderados?

El involucramiento de padres, madres y apoderados requiere motivación, orientación y oportunidades. En este sentido, las instituciones educativas deben ser proactivas y generar instancias de interacción, encuentro, comunicación y retroalimentación, con la finalidad de educar y construir comunidad.

Algunas orientaciones para los establecimientos:

  • Garantizar la participación de padres, madres y apoderados mediante normas detalladas en el Reglamento Interno.
  • Definir procedimientos regulares para proporcionar oportunamente información útil a los apoderados.
  • Promover el sentido de comunidad y la pertenencia a un proyecto común, donde el trabajo colaborativo y la responsabilidad compartida son elementos básicos.
  • Favorecer el diálogo y el intercambio. Aspectos que cobran especial relevancia para la integración y el desarrollo de ambientes de respeto, promover el bien común, y la resolución colaborativa de los conflictos.
  • Facilitar espacios físicos para el encuentro, la organización y el intercambio.
  • Implementar diversas acciones, recreativas, culturales, deportivas y formativas, orientadas a la participación, que contribuyan al fortalecimiento y la gestión de la convivencia.

Cuando la familia y la comunidad educativa en su conjunto se comprometen y participan, los logros educativos son mayores, con más posibilidades de perdurar y alcanzar a un mayor número de estudiantes.