Parentalidad Social para la prevención del consumo de alcohol y otras drogas

La parentalidad social es la responsabilidad compartida de todos los adultos de una comunidad por el cuidado, protección y participación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, construyendo redes de confianza y apoyo entre adultos para ejercer este rol.

¿Cuáles son las claves de la Parentalidad Social?

Las comunidades proporcionan elementos fundamentales para la prevención del consumo de alcohol y otras drogas, en parte, gracias a su capacidad de reconocer necesidades específicas en la vinculación de NNAJ con el entorno sociocultural, como son:

  • Comunicación: la comunidad propicia en los NNAJ la capacidad de narrar, relatar y elaborar discursos sobre sus propios puntos de vista, tomando conciencia sobre la posición particular que ocupan en el mundo.
  • Normas y valores: entregadas durante la crianza y socialización, que permite a los NNAJ orientarse y desempeñarse adecuadamente en un espacio sociocultural específico.
  • Consideración: la forma de relación del NNAJ y de estos con su comunidad depende de los recursos emocionales que desarrollen en su ámbito de socialización primaria, especialmente en la familia.

El objetivo es vincular las funciones y las capacidades parentales con los recursos relacionales que se construyen cotidianamente en una comunidad determinada. Es posible distinguir 5 claves que los padres, madres y adultos cuidadores deben reconocer en la parentalidad social:

  1. Liderazgo empático, donde los adultos puedan orientar, establecer límites, contener y jugar, basado en el respeto, confianza y cariño.
  2. Comunidades capaces de construir redes de confianza y apoyo.
  3. Parentalidad protectora, que promueve la promoción del desarrollo integral y la participación, donde el acento está puesto en la función de cuidar, las condiciones para ello, y no en los atributos personales o en la estructura de las familias.
  4. Eficacia colectiva para reconocer estrategias protectoras, para detectar dificultades y abordar problemas en comunidad.
  5. Favorecer e integrar la diversidad, acogiendo y promoviendo la identidad y autonomía, de acuerdo a la etapa de vida de todos los niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

El involucramiento parental es la capacidad de los padres, madres y/o adultos cuidadores de una comunidad de conocer, atender y monitorear el comportamiento de NNAJ de una manera suficiente y continua, desde una perspectiva social. Además, es un factor protector para evitar y demorar el consumo de alcohol y otras drogas en niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

  • Fortalece las normas y pautas de actuación de los NNAJ.
  • Mejora la vinculación/comunicación con NNAJ de la comunidad.
  • Mejora el manejo de información en torno a las drogas y sus consecuencias.
  • Mejora las condiciones para la supervisión y cuidados comunitarios.
  • Disminuye el aislamiento de las familias y aumenta las redes que promueven relaciones afectivas, cariñosas y de confianza.

 

Desde una perspectiva social, el involucramiento parental implica que niños, niñas y adolescentes tengan la atención y contención necesaria para enfrentar los cambios propios de su edad.

  • Aumenta la percepción de riesgo.
  • Reduce la vinculación con pares proclives al consumo.
  • Mejora la disposición para rechazar el consumo.
  • Disminuye el consumo de alcohol y otras drogas en los NNAJ.

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