Medidas disciplinarias formativas

Las normas y medidas disciplinarias formativas representan los acuerdos que los establecimientos, en conjunto con la comunidad educativa, han definido respecto al comportamiento esperado de sus integrantes. Sirven para generar oportunidades de aprendizaje para niños, niñas y estudiantes; entregar orientaciones, motivando la reflexión, empatía y responsabilidad hacia otros y otras.

Contar con una disciplina formativa permite avanzar hacia la construcción de espacios cada vez más inclusivos, respetuosos, participativos y responsables.

Los establecimientos educacionales deben tener presente que su labor siempre es formativa, favoreciendo el desarrollo integral y bienestar de sus estudiantes.

¿Qué son las medidas disciplinarias?

Son las acciones específicas implementadas por un establecimiento cuando un estudiante transgrede las normas definidas en el Reglamento Interno.

¿Cuál es el propósito de su aplicación?

  • Aportar al aprendizaje y a la formación ciudadana de las y los estudiantes.
  • Generar conciencia sobre las consecuencias de sus actos.
  • Fomentar la responsabilidad y el compromiso con la comunidad educativa.

¿Cómo deben ser las medidas o acciones?

  • Respetuosas de los derechos y dignidad de las y los estudiantes.
  • No discriminatorias.
  • Proporcionales a la falta cometida.
  • Ajustadas a la etapa de desarrollo de la niña, niño o adolescente.
  • Difundidas y conocidas por toda la comunidad educativa.

Algunos ejemplos de medidas disciplinarias formativas son:

  • Reflexión guiada por la educadora, docente o adulto responsable del establecimiento con el objetivo de reconocer la falta cometida y aprender nuevas formas de actuar.
  • Acciones concretas y oportunas para reparar el daño.
  • Servicio en beneficio de la comunidad educativa.

¿Las comunidades educativas pueden plantear nuevas medidas disciplinarias?

SÍ, a través de las instancias formales de participación:

  • Consejo escolar.
  • Consejo de profesores.
  • Centro e estudiantes.
  • Centro de madres, padres y apoderados.

  • Acciones que afecten a la o el estudiante por causa de sus apoderados.
  • Prohibición del ingreso al establecimiento o participación de las actividades por falta de textos, útiles o uniforme.
  • Devolución del estudiante a casa.
  • Medidas que afecten la dignidad las niñas, niños o adolescentes.

Antes de considerar una expulsión o cancelación de matrícula, el establecimiento debe adoptar acciones preventivas y medidas formativas que generen aprendizajes y condiciones que permitan al estudiante reconocer, reparar el daño y actuar adecuadamente en futuras situaciones de conflicto. Esto sólo se puede aplicar en casos donde no existan hechos que afecten gravemente la convivencia escolar al interior de la comunidad educativa (*).

Es importante que el establecimiento implemente medidas formativas, las cuales dicen relación con acciones que resguarden los derechos de las y los estudiantes, que tengan un sentido de responsabilidad y reparación, que fomente el respeto por las normas definidas en el reglamento interno y que facilite las relaciones de colaboración y aprendizajes.

Normativa asociada:

Circular que Imparte Instrucciones sobre Reglamentos Internos de los Establecimientos Educacionales de Enseñanza Básica y Media con Reconocimiento Oficial del Estado.