La subsanación: promoviendo la mejora continua de los establecimientos

Más de 466 mil niños, niñas y jóvenes del país se han visto favorecidos por este nuevo foco en la fiscalización.

Velar por la mejora continua de los establecimientos educacionales es uno de los pilares fundamentales de la Superintendencia de Educación. Esto permite cumplir con el objetivo principal de la institución: mejorar la calidad de la educación de los niños, niñas y jóvenes del país.

Para cumplir con este propósito, la Superintendencia cambió el foco de la fiscalización, aplicando un Modelo con Enfoque en Derechos y Libertades Fundamentales, donde la mejora, a través de la subsanación efectiva de incumplimientos, toma un rol importante en la búsqueda de una mayor calidad dentro de los establecimientos educacionales.

“Desde este nuevo enfoque, por ejemplo, si un establecimiento tiene un vidrio roto que no pone en riesgo inminente a la comunidad, se le da la oportunidad de subsanar en un determinado plazo. Con esto queremos que la falta sea subsanada y se establezca un plan de acción para que no vuelva a ocurrir. Así ayudamos a que los niños y niñas estudien en un ambiente propicio para aprender, resguardando su integridad física y psicológica. Ese es el sentido de la mejora”, destaca, Cristián O’Ryan, superintendente de Educación (s).

Gracias a la subsanación de observaciones detectadas en las fiscalizaciones realizadas por la Superintendencia, se han protegido y restablecido los derechos de más de 466 mil niños, niñas y jóvenes en los establecimientos educacionales del país.

A partir de nuevo modelo de fiscalización, el proceso de subsanación se extiende a las faltas menos graves y leves, contemplando una etapa de seguimiento y un mayor plazo para subsanar, evitando así el inicio de un proceso administrativo relacionado a este tipo de infracciones. Cabe destacar que la etapa de seguimiento solo se realiza cuando se encuentran incumplimientos con plazo de subsanación durante la fiscalización.

 

Los programas de fiscalización normativa consideran instancias asociadas con la mejora continua:

  • Subsanación: actividades realizadas para eliminar o corregir lo que podría constituirse como un posible incumplimiento normativo. Se define como corrección cualquier acción tomada para eliminar una no conformidad.
  • Recomendaciones: están orientadas a entregar sugerencias a la luz de los resultados, proponiendo acciones específicas en base a lo observado en cada uno de los procedimientos aplicados, las cuales no son vinculantes a un incumplimiento normativo.

Por otro lado, los programas de fiscalización están diseñados a partir de principios de auditoría, los que estandarizan criterios para todos los fiscalizadores, minimizando posibles sesgos. Esto permite contar con resultados claros y precisos, donde se identifica la norma asociada al programa y las acciones de subsanación que debiese ejecutar el sostenedor en caso de incumplimiento.

El nuevo proceso de fiscalización pretende impulsar un cambio de gestión dentro de los establecimientos para evitar incumplimientos y ayudarlos a que puedan reparar la falta y comprometerse con su mejora continua, generando cambios a corto y largo plazo que van en directo beneficio de los estudiantes y la comunidad educativa en general.

 

¿A qué tipo faltas aplica la subsanación?

Este proceso permite la corrección de las faltas leves y menos graves detectadas durante la fiscalización.

 

¿Cuáles son los tiempos para subsanar?

Los establecimientos tienen 15 días para subsanar las faltas leves y menos graves detectadas durante la fiscalización. Este plazo se extiende a 20 días en el caso de establecimientos de zonas rurales.

Los establecimientos pueden pedir una extensión del plazo presentando una solicitud fundada.