La prevención del consumo de alcohol y drogas en los establecimientos es responsabilidad de toda la comunidad educativa

Los establecimientos tienen la responsabilidad de implementar estrategias preventivas, basadas en el autocuidado, la protección y el bienestar integral de los estudiantes, con el objetivo de reducir situaciones relacionadas con alcohol y drogas.

El desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes durante el proceso de aprendizaje-enseñanza, requiere de espacios educativos seguros y libres de situaciones de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol y drogas que puedan afectar la salud psicológica y física de los estudiantes.

En este contexto, la normativa educacional señala que todos los establecimientos, deben implementar estrategias de prevención y protocolos de acción, con la finalidad de actuar oportunamente para abordar este tipo de problemáticas.

Por otra parte, la promoción del autocuidado y la orientación sobre la importancia del bienestar en los estudiantes, son fundamentales para disminuir las posibilidades de consumo o relación con drogas y alcohol.

La Superintendencia de Educación, a través de la circular de Reglamento Interno, define que los establecimientos educacionales deben contar con los siguientes aspectos en relación a esta temática:

  • Estrategias de prevención, que pueden incluirse en el Plan de Gestión de Convivencia.
  • Capacitar a docentes, en conceptos básicos de drogas, factores de riesgo, protección y prevención.
  • Protocolo de actuación frente a situaciones relacionadas con drogas y alcohol, que a su vez exige los siguientes contenidos mínimos:
  • Responsables de implementar las estrategias y acciones que se definan.
  • Medidas formativas, de apoyo pedagógico y psicosocial, que el establecimiento pueda proporcionar, incluida la derivación a instituciones y redes de apoyo localizadas en el territorio nacional.
  • Procedimientos para velar por el debido proceso, resguardando la intimidad e identidad del estudiante, sin interrogarlo, culparlo o indagar de forma inoportuna.
  • Facilitar el acompañamiento de los padres o apoderados.
  • Plazos para la resolución y pronunciamiento en relación a los hechos ocurridos.
  • Procesos de seguimiento y registro.
  • Trabajo en red con las instituciones de derivación.

La institución vela, en sus procesos de fiscalización, que la normativa se cumpla y así contribuye a la protección de los estudiantes en relación a las drogas y el alcohol.  Incorporar en la circular un protocolo específico para esta materia releva la importancia de instalar en la comunidad educativa condiciones favorables para abordar la prevención del consumo en los alumnos, de manera sistemática e integral.

Estrategias de prevención del consumo de alcohol y otras drogas en contexto educativos

El Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) es la entidad del Gobierno de Chile responsable de elaborar las políticas de prevención del consumo de drogas y alcohol, así como de tratamiento, rehabilitación e integración social de las personas afectadas por estas sustancias.

En el ámbito de la prevención, SENDA orienta y acompaña a las comunidades educativas en la elaboración de protocolos de actuación vinculados a esta temática, entregando directrices con contenidos mínimos a considerar en estos instrumentos.

En este sentido, la implementación de estrategias preventivas va más allá del diseño de protocolos de actuación frente a situaciones relacionadas con drogas, requiere el diseño de planes integrales y de largo plazo que favorezcan la participación e involucramiento de todos los integrantes de la comunidad educativa, a través de los distintos estamentos:

Docentes y profesionales de la educación:

  • Establecer vínculos respetuosos con los estudiantes y el resto de la comunidad educativa, que promuevan la comunicación y el aprendizaje.
  • Contribuir a una cultura preventiva que promueva el desarrollo de una vida saludable y no consumo de drogas.
  • Mantener una comunicación efectiva y constante con la familia y redes de apoyo.
  • Promover el desarrollo de estrategias de prevención de forma oportuna, permanente y participativa.
  • Conocer y aplicar los protocolos de acción para abordar situaciones relacionadas a drogas.
  • Identificar y apoyar a estudiantes que presenten vulnerabilidad o factores de riesgo, involucrándose con estos desde un rol formativo como agentes significativos para favorecer sus trayectorias educativas.

Los estudiantes:

  • Desarrollar vínculos respetuosos con sus compañeros y el resto de la comunidad.
  • Contribuir a un clima escolar basado en el cuidado y la protección de ellos y sus compañeros.
  • Mostrar una actitud crítica frente al consumo de alcohol y otras drogas, promoviendo estilos de vida saludable entre sus compañeros.
  • Conocer y participar en las estrategias de prevención que se desarrollan en el establecimiento.
  • Solicitar orientación y ayuda cuando ellos o un compañero pueda estar en problemas.

La familia:

  • Estar atentos a los cambios de conducta de los estudiantes, estando disponibles e involucrados con sus actividades, entregando amor, apoyo y acompañando sus necesidades.
  • Mantener una comunicación constante con el establecimiento y participar de las estrategias preventivas que este impulse.
  • Identificar señales de alerta y solicitar ayuda de manera oportuna.
  • Mostrar una postura clara de no consumo y promoviendo estilos de vida saludables.
  • Participando activamente de la vida escolar, involucrándose en el proceso formativo.

Para mayor información sobre materiales, programas y cursos online sobre la prevención del consumo de drogas y alcohol, se sugiere revisar la página web del Área de Prevención de SENDA: http://www.senda.gob.cl/prevencion/

 

Nota: Este artículo contó con la colaboración del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA)