Inclusión desde la Primera Infancia

Abril 2019

La primera infancia constituye el período más importante de la vida en materia de desarrollo, es en esta etapa en que se sientan los cimientos cognitivos, emocionales y sociales de las personas, en los que influyen las condiciones del entorno en que se desenvuelvan. Por esto, niños y niñas, sin ninguna excepción, deben recibir desde sus primeros años de vida, oportunidades de desarrollo e integración social de manera equitativa e inclusiva.

La intendenta de Educación Parvularia, María Luisa Orellana, destaca que “la inclusión implica un trabajo colaborativo entre equipos directivos, educadoras, técnicas y asistentes de la educación, madres, padres y apoderados, todos quienes conforman la comunidad educativa, con principal foco en los niños y niñas, donde debe primar un ambiente bien tratante basado en el respeto y la valoración del otro”

Tal como lo establece la Ley de Inclusión Escolar, el sistema debe propiciar que los establecimientos educativos, incluyendo el nivel parvulario, sean un lugar de encuentro entre niños y niñas de distintas condiciones socioeconómicas, culturales, étnicas, de género, de nacionalidad o de religión, que reconozca las diferencias como elementos valiosos de las distintas identidades y culturas de los integrantes de la comunidad educativa.

¿Qué es la inclusión?

Desde la normativa educacional, que sustenta la labor de la Superintendencia, se refiere a la inserción, integración e interacción en igualdad de condiciones entre distintos miembros de la comunidad educativa, sin importar la etnia, género, nacionalidad, idioma, salud, religión u origen social. De esta manera, el sistema educativo, es decir, todos los actores que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje, debe propender a eliminar todas las prácticas de discriminación arbitraria que impidan la formación integral y la participación desde la Primera Infancia.

La inclusión es un proceso que se orienta a proveer oportunidades de desarrollo e integración social al conjunto de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos de manera equitativa previniendo la discriminación y la segregación de cualquier tipo, respetando y valorando la diversidad como principio fundamental de la vida ciudadana (Plan de aseguramiento de la calidad 2016-2019).

Un aspecto importante que aborda la inclusión, es que considera ámbitos relativos a necesidades educativas especiales, etnias, creencias religiosas, niveles socioeconómicos, aspectos estéticos, rol de género, diversidad sexual, identidad de género, condiciones de salud, entre otras.

¿Cómo se regula la inclusión desde la Superintendencia de Educación?

La institución crea 22 bienes jurídicos, donde la inclusión es parte de ellos. La buena convivencia escolar, la calidad del aprendizaje y la participación son alguno de los bienes jurídicos que inciden en el proceso enseñanza-aprendizaje en el nivel de párvulos.

Entonces, la pregunta es ¿por qué la inclusión es un bien jurídico?

El derecho a la educación para todos los niños, niñas y jóvenes debe ser resguardado, no sólo en el acceso, sino también en el derecho al aprendizaje continuo y al desarrollo pleno de las personas, fomentando el trato digno y respetuoso, propio de una convivencia inclusiva y equitativa.

Por esto, la inclusión, como bien jurídico, es un valor sobre el que se sustentan diferentes normas, resguardando de esta forma los derechos educacionales de los niños y niñas desde la primera infancia.

¿Qué normativa educacional aborda la inclusión?

La normativa educacional que tiene a la base el bien jurídico de Inclusión, al igual que otros bienes jurídicos, y que aplica a Educación Parvularia, es:

  • Ley General de Educación
  • Ley de Sistema de Aseguramiento de la Calidad
  • Ley de Inclusión