El juego como derecho desde la primera infancia

El juego es un derecho y principio fundamental en la educación de todos los niños y niñas, que cumple un rol promotor del desarrollo integral, fortalece las capacidades cognitivas, sociales, emocionales y lingüísticas desde la primera infancia.

Para el psicólogo ruso Lev Vygotsky el juego se define como “una actividad guiada internamente, a partir de la cual el niño crea por sí mismo un escenario imaginativo en el que puede ensayar respuestas diversas a situaciones complejas, sin miedo a fracasar, actuando por encima de sus posibilidades del momento”.

Por ello, el juego es un principio de la Educación Parvularia, siendo un elemento clave para el aprendizaje en los niños y niñas. Es una forma en que niños y niñas puedan imaginar, explorar, representar distintas situaciones, y así conocer y descubrir sus habilidades, expresando emociones y mostrando su forma de ver el mundo.

En este sentido, es importante destacar la importancia del juego en los hogares y establecimientos ya que, considerando la situación actual producto de la crisis sanitaria a raíz del Covid-19, se ha visto una reducción de los espacios, lo que afecta directamente este derecho propio de la infancia y a su vez, a la calidad de los procesos educativos del nivel.

La Convención de los Derechos del Niño (CDN), reconoce el juego como un derecho fundamental y declara en su artículo N° 31 que “Los Estados partes reconocen el derecho del niño y la niña al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en las artes y la cultura”.

Bajo esta perspectiva, entender el juego como un derecho fundamental, es el primer paso para relevarlo, buscando soluciones y acciones para que esta actividad no deje de formar parte de la rutina diaria de todo niño o niña en tiempos de pandemia.

“El juego es uno de los derechos esenciales de los niños y las niñas, por lo tanto, debe ser protegido, especialmente en aquellos que por condiciones o situaciones adversas tienen afectadas las capacidades, oportunidades y espacios para ejercerlo. Se necesita desarrollar estrategias tanto para garantizar que se haga realidad el derecho de todos los niños y las niñas a jugar, como para brindarles las oportunidades de hacerlo”. (Carrero T, et al. 2011, p. 23).

Al declararlo como derecho, se reafirma que se trata de una necesidad básica para el crecimiento y realización del ser humano, tanto individualmente, como en forma colectiva.

¿Qué beneficios tiene el juego en Educación Parvularia?

El juego le permite a niños y niñas imaginar, explorar, representar distintas situaciones y así conocer y descubrir sus habilidades, expresando emociones y mostrando su forma de ver el mundo. El juego libre y natural permite que los niños puedan explorar y experimentar con y en el entorno natural, social y cultural, con lo cual van construyendo de manera significativa sus aprendizajes y consolidando conocimientos, siempre de acuerdo a la etapa del desarrollo en la que se encuentre.

El juego es un acto que va cambiando y avanzando. En la medida que los niños crecen, las necesidades son distintas, por esto es fundamental contar con espacios seguros y apropiados para hacer dinámicas y así, que el juego forme parte esencial de su actividad cotidiana.

Si los niños y niñas se sienten confiados y seguros, vivirán una mejor experiencia de juego y aprendizaje. A continuación, compartimos algunas sugerencias:

  • Estimular, acompañar y valorar las acciones.
  • Eliminar todo tipo de burlas a los miedos y las preocupaciones.
  • Dar la oportunidad de ser independiente y promover la toma de decisiones en los juegos (elegir el material y cómo utilizarlos, con quién jugar, entre otros).
  • No imponer las reglas del juego, sino construirlas en acuerdo con los niños, manteniendo el resguardo de su salud física y mental, y flexibilizando a los aportes que el niño haga, de manera de promover su creatividad, participación y autonomía.

Para favorecer las experiencias de juego con niños y niñas, entregamos algunas recomendaciones importantes de considerar:

  • Proponer experiencias de juego que se basen en los intereses propios de los niños y niñas, de manera de ambientar espacios, seleccionar materiales y propuestas de actividades lúdicas relacionadas a estos intereses, de manera de incentivar a su participación y significado.
  • Propiciar el uso de recursos que potencien su creatividad e imaginación, así como la interacción y el diálogo libre en el juego.
  • Favorecer experiencias que le permitan explorar libremente y vincularse consigo mismo y con otros, para lo cual resguardar ambientes protegidos y organizados es muy importante.

En el marco de la pandemia, donde existe modalidad presencial y online de clases, es importante que los actores que participan en los procesos educativos y la sociedad en su conjunto, reconozcan al juego, no sólo como una forma para disfrutar y distraer a los niños, sino que también, como un recurso pedagógico que impulsa el desarrollo integral en el primer nivel educativo, para que de esta manera, se faciliten las opciones de espacios seguros y disponibilidad de tiempo para llevar a cabo dinámicas y nuevas experiencias.