Buen trato a docentes: una responsabilidad compartida

Para alcanzar este propósito, es primordial promover el buen trato y el reconocimiento de todas las personas, contribuyendo con ello al desarrollo individual y colectivo, y a la calidad educativa.

Octubre 2019

El fortalecimiento de entornos educativos constructivos, necesarios para aprender, enseñar y convivir, requiere de relaciones respetuosas entre todos los integrantes de la comunidad educativa, independientemente de los roles y funciones que cada uno desempeñe.

Para alcanzar este propósito, es primordial promover el buen trato y el reconocimiento de todas las personas, contribuyendo con ello al desarrollo individual y colectivo, y a la calidad educativa.

En este contexto, los docentes son actores fundamentales, pilares del quehacer educativo, y de la formación de niñas, niños y jóvenes. Por esto, merecen respeto a su dignidad e integridad, y un ambiente educacional que garantice su bienestar y desarrollo profesional para ejercer su rol.

Esto está estipulado en la normativa educacional a través de la Ley General de Educación, donde se establece que los docentes tienen derecho a que se respete su integridad física, psicológica y moral, no pudiendo ser objeto de tratos vejatorios, degradantes o maltratos por parte de los integrantes de la comunidad educativa.

Para que este derecho sea resguardado, es necesario que la comunidad educativa, a través de los distintos estamentos y representantes, participe, se informe y tome conciencia de la relevancia que tienen las acciones orientadas a la promoción del respeto y el buen trato, y la prevención oportuna de conflictos, expresiones agresivas y posibles riesgos.

Orientaciones y mecanismos para promover el buen trato a los docentes:

La normativa educacional pone a disposición de los establecimientos una serie de instancias e instrumentos para resguardar los derechos de los docentes, para que puedan trabajar en un ambiente adecuado para el desarrollo de su labor pedagógica.

Destacando los siguientes aspectos y elementos:

  • Introducir en el Plan de Gestión de Convivencia Escolaracciones específicas para promover el respeto y el buen trato hacia los docentes.
  • Fortalecer el Reglamento Interno con medidas y procedimientos claros ante situaciones de violencia o maltrato a docentes, enfocados en resguardar los derechos, la dignidad y el respeto a la integridad física y moral de todos los integrantes de la comunidad educativa.
  • Propiciar estrategias de información y capacitación que favorezcan un clima escolar que promueva la buena convivencia, la prevención y el manejo de situaciones de conflicto.
  • Promover en elPlan de Formación Ciudadana, actividades de comprensión y análisis del concepto de ciudadanía, derechos y deberes asociados, para fomentar en los estudiantes el ejercicio de una ciudadanía crítica, responsable y respetuosa.
  • Constituir en los establecimientos particulares, subvencionados o municipales un Consejo Escolar, y en los particulares pagados un Comité de Buena Convivencia Escolar u otra entidad de similares características, destinados a promover la buena convivencia y prevenir toda forma de violencia, agresiones u hostigamientos, causados a través de cualquier medio.
  • Incluir acciones en el Plan de Mejoramiento Educativo (PME),en el área dedicada a convivencia escolar, orientadas a fortalecer el autocuidado, el respeto y el buen trato a los docentes.